Exodoncia infantil
Extracciones cuidadas y sin miedo
Cuando un diente no se puede salvar, lo retiramos con mucha calma, sin dolor y explicándoselo todo al niño para que no pase miedo.
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3 claves de Exodoncia

Sin dolor
Con anestesia local y mucha paciencia.
Sin miedo
Lenguaje adaptado y trato tranquilo.
Cuidamos el espacio
Si hace falta, valoramos un mantenedor después.
con anestesia local
dura la mayoría
intereses en la financiación
La exodoncia infantil, explicada
Te lo explicamos con claridad para que decidas con confianza.
¿Qué es una exodoncia infantil?
La exodoncia es la extracción de un diente, y en niños la realizamos solo cuando de verdad no hay otra forma de conservarlo. Queremos que lo tengas claro desde el principio: para nosotros sacar un diente es siempre el último recurso. Antes intentamos salvarlo con un empaste, una pulpotomía o una pulpectomía, porque cada diente de leche cumple una función importante. Solo cuando la caries ha destruido demasiado tejido, hay una infección que no remite o un golpe ha dañado la pieza sin arreglo posible, valoramos la extracción. Y cuando llega ese momento, lo hacemos con toda la delicadeza del mundo, en un ambiente tranquilo y pensado para que tu hijo no pase miedo. Nuestra prioridad es que salga de la consulta contento y sin recuerdos desagradables.
Entendemos perfectamente que la palabra extracción asuste, tanto a los peques como a los padres. Por eso queremos tranquilizarte: gracias a la anestesia local, tu hijo no va a sentir dolor durante el procedimiento. Notará una ligera presión, poco más. Nuestro trabajo es acompañarlo con paciencia, explicarle cada paso con palabras que entienda y convertir un momento que suena temido en algo llevadero y hasta sencillo. Muchos niños llegan un poco nerviosos y se marchan sorprendidos de lo rápido y fácil que ha sido todo, presumiendo del diente que se ha guardado para el ratón Pérez.
¿Por qué a veces no queda más remedio?
Siempre partimos de la idea de conservar. Pero hay situaciones en las que mantener el diente pondría en riesgo la salud de tu hijo o el desarrollo de su boca, y entonces la mejor decisión es retirarlo. Un diente muy destruido por la caries, un flemón o infección que vuelve una y otra vez, un traumatismo grave o un diente de leche que no se cae y bloquea la salida del definitivo son los motivos más habituales. En todos los casos te explicamos con transparencia por qué creemos que es lo mejor, qué alternativas hemos valorado antes y qué esperar después. Nunca decidimos por decidir: la extracción llega solo cuando de verdad es la opción que más protege su sonrisa.
Cómo es la visita, paso a paso
Le explicamos todo
Antes de nada le enseñamos que no hay nada que temer, con un lenguaje sencillo y a su ritmo, para que llegue relajado.
Anestesia sin miedo
Aplicamos un gel que adormece la encía y después la anestesia local, para que la zona quede dormida y no sienta dolor.
Extracción cuidada
Con movimientos suaves retiramos el diente en muy poco tiempo; tu peque solo notará una ligera sensación de presión.
Cuidados y despedida
Colocamos una gasa, le damos las indicaciones para casa y lo despedimos con una sonrisa y mucho ánimo.
Los niños perciben nuestras emociones antes que nuestras palabras. Si tú llegas tranquilo y hablas de la cita con naturalidad, tu hijo lo vivirá con calma. Evita frases como 'no te va a doler' o 'no llores', porque le meten la idea del miedo en la cabeza. Confía en el equipo y deja que sea tu peque quien descubra que no pasa nada: casi siempre salen sorprendidos de lo fácil que ha sido.
❌ Mitos
- Sacar un diente a un niño duele mucho.
- Como es de leche y se iba a caer, da igual el hueco que deja.
- Después de una extracción no hay que hacer nada especial.
✅ Verdades
- Con anestesia local la zona queda dormida: tu hijo no siente dolor, solo una ligera presión.
- Ese hueco hay que vigilarlo; a veces conviene un mantenedor para que el definitivo salga bien.
- Los cuidados de las primeras horas son clave para que la herida cierre rápido y sin molestias.
Cuidados en casa tras la extracción
- Muerde la gasa con suavidad durante un rato y evita que tu hijo escupa o se enjuague con fuerza las primeras horas.
- Ofrécele comida blanda y fresca, y evita alimentos muy calientes, duros o con trozos pequeños ese día.
- Nada de pajitas ni de tocar la zona con la lengua o el dedo, para no molestar la herida mientras cicatriza.
- Si notas dolor, dale el analgésico que te hayamos indicado y avísanos si el sangrado no se detiene.
Después de la extracción: cuidamos el hueco
Cuando extraemos un diente de leche antes de tiempo, el trabajo no termina ahí. Ese hueco puede hacer que los dientes vecinos se muevan y le quiten el sitio al diente definitivo que viene detrás. Por eso, en algunos casos, te recomendaremos colocar un mantenedor de espacio: un pequeño aparato que guarda ese lugar hasta que asome el permanente, evitando así tratamientos de ortodoncia más largos en el futuro. En P&P Kids no vemos la extracción como un final, sino como un paso más dentro del cuidado completo de la boca de tu hijo. Te acompañamos antes, durante y después, con toda la información y la calma que necesitas. Y si te preocupa el coste, disponemos de financiación con 0 % de intereses para que la mejor decisión para su salud nunca dependa de esperar. Lo importante es que tu peque conserve una sonrisa sana y unos buenos recuerdos del dentista.
Un equipo con formación en niños
Este tratamiento lo coordina la Dra. Patricia Palma junto a un equipo de profesionales colegiados con formación específica en el trato con los más pequeños.
Preguntas de los papás
¿Duele?
No, se hace con anestesia local.
¿Mi hijo va a pasar miedo?
Trabajamos con calma y refuerzo positivo para que sea una experiencia tranquila.
¿Hay que poner algo después?
A veces un mantenedor de espacio; lo valoramos.
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